viernes, 11 de octubre de 2013

Nivel inicial

Nivel 1
El nivel 1 en el modelo CMMI es el punto de partida, no establece una forma de alcanzarlo sino como mejorar desde ahí. Aunque no es precisamente una aclaración a una duda, puede ser tema para profundizar sobre el mismo en el mensaje que recibimos.
"La empresa requiere una consultoría y asesoría en lo que respecta a implantar CMMI - Nivel 1"
El modelo CMMI utiliza los niveles para medir las mejoras que se van alcanzando en la organización. En la representación escalonada se habla de niveles de madurez o madurez de la organización. Por otra parte en la representación continua se tienen niveles de capacidad por área de proceso. Tradicionalmente se ha utilizado más el concepto de niveles de madurez y usualmente se habla de niveles de CMMI, para referirse a la madurez por omisión.


Niveles de madurez y niveles de capacidad

Los niveles de madurez caracterizan el cumplimiento de un conjunto de áreas de proceso preestablecidas por el modelo. Son cinco niveles de madurez:
  1. Inicial. Característico de procesos caóticos, improvisados y reactivos. 
  2. Gestionado. Los procesos en los proyectos son planificados y ejecutados de acuerdo con una política, utiliza recursos y personal capacitado para producir los resultados, involucra a los interesados, es monitorizado, controlado y revisado, y además evaluado para revisar el cumplimiento del proceso.
  3. Definido. Los procesos están bien definidos y entendidos, aplicados en los estándares, procedimientos, herramientas y métodos que utiliza la organización y que son consistentemente utilizados en los proyectos.
  4. Gestionado cuantitativamente. La organización y los proyectos establecen objetivos cuantitativos que son utilizados como criterio para la gestión de proyectos. 
  5. En optimización. La organización mejora continuamente sus procesos con base en el entendimiento cuantitativo de los objetivos de negocio y las necesidades de desempeño.
Los niveles de capacidad caracterizan el cumplimiento de las metas genéricas para un área de proceso en particular. Son cuatro niveles de capacidad:
  1. Incompleto. Se refiere a un proceso que no es ejecutado o es parcialmente realizado.
  2. Realizado. Indica que el proceso cumple con el trabajo para generar los productos de trabajo y cumple con todas las metas específicas del área de proceso.
  3. Gestionado. Caracteriza al proceso ejecutado de acuerdo con una política, utiliza recursos y personal capacitado para producir los resultados, involucra a los interesados, es monitorizado, controlado y revisado, y además evaluado para revisar el cumplimiento del proceso.
  4. Definido. Es el proceso gestionado que es ajustado del conjunto de procesos estándar de la organización siguiendo las guías y criterios de ajuste, tiene una descripción del proceso actualizada y contribuye con experiencias a los activos del proceso en la organización.

Nivel inicial y punto de partida

Las organizaciones identifican la necesidad de cambio cuando detectan los problemas que no les permiten alcanzar sus objetivos. Al analizar la situación en que se encuentran identifican que, aún cuando pueden contar con buenas prácticas de ingeniería y gestión, los procesos son abandonados en momentos de crisis y no pueden garantizar los resultados. Normalmente establecen compromisos que no se pueden cumplir y producen la sensación de que todo el tiempo se "corre contra corriente", de manera reactiva y caótica. 

La infraestructura de apoyo y el ambiente para garantizar la ejecución de los procesos es inestable. El resultado depende mayormente de los individuos y de su capacidad o motivación para avanzar en el proyecto, prescindiendo del proceso. Los productos se obtienen pero fuera de tiempo o de presupuesto. 

Con este escenario las organizaciones empiezan a trabajar para corregir ese comportamiento. Para poder mejorar su situación actual deben comenzar por organizar la crisis y el caos que impera. Lo que se busca es controlar lo que se hace y que no sea lo que hacen lo que los controle. Por esa razón el enfoque primario está en poner orden, gestionar el proceso y no tanto en cambiar la forma en que se hace.

Este punto de partida es importante para que la organización reaccione y tenga la motivación y necesidad del cambio. Es el impulso que hace que no quiera regresar a una situación donde no se tiene control. Por lo tanto no hay necesidad de prepararse para ello, si de alguna manera ya se encuentra operando, a partir de aquí es que empieza el camino de la mejora. Antes de esto sería la nada, el vacío.
Puede enviarnos las dudas o inquietudes que tenga en el tema y así poder compartirlas con el resto de los interesados. Cada viernes estaremos publicando respuestas a las preguntas recibidas.