jueves, 19 de septiembre de 2013

CMMI en PYMES

Procesos multi tareas
ryantron
De acuerdo con las estadísticas, del CMMI Institute, el 61% de las empresas evaluadas en CMMI son menos de 100 personas dentro del alcance de evaluación, un 35% son menos de 25 personas lo que representa una de cada tres evaluadas. ¿Esta proporción es debido a que el modelo está pensado para empresas de pequeño o mediano tamaño, porque es una necesidad para ese sector del mercado o por su facilidad para ser implementados en alcances reducidos?

La realidad es que el modelo fue creado para cubrir necesidades para todo tipo de proyecto y cubre muchas situaciones que en los proyectos cotidianamente no se presentan. Los clientes demandan en muchos casos la acreditación de ciertas prácticas para dar certeza en los resultados, pero el principal beneficio lo obtiene la organización con un crecimiento estable y sostenido. Las PYMEs tienen elementos que facilitan la adopción de CMMI en el corto plazo, pero también deben enfrentar otras situaciones que el modelo las asume como existentes y que muchas empresas no tienen.


Grandes contratistas requieren un buen modelo de referencia
El modelo inicial CMM surge por una petición de la Fuerza Aerea de EE.UU. (U.S. Air Force) al Software Engineering Institute (SEI) para identificar las prácticas claves que permitieran evaluar a un contratista para ofrecer un producto de software confiable. Esas consideraciones iniciales han ido evolucionando a lo que se tiene actualmente en los modelos CMMI. 

CMMI está pensado para evaluar las prácticas de proyectos complejos y de gran tamaño pero donde caben también proyectos más pequeños, por su forma de aplicación puede ser ajustado a cualquier tipo o tamaño de organización. En el caso de las PYMEs deben interpretar adecuadamente las prácticas en relación con la aplicación en su negocio y obtener procesos no solo efectivos sino también eficientes

Esta reducción de escala puede ser la diferencia en que el resultado realmente contribuya a mejorar la operación del negocio o llegue a ser tan burocrático que más temprano que tarde sea abortado y todo el esfuerzo tirado a la basura. El sentido común y una buena interpretación/aplicación de las prácticas dentro del contexto de cada organización es vital para alcanzar los objetivos. Aplique CMMI para cada quién según su necesidad y capacidad.

Clientes buscan certeza en los resultados
Las empresas requieren obtener rápidamente un reconocimiento en el mercado que les permita crecer y ampliar su oferta. Esta necesidad es crucial en las PYMEs y la aplicación del modelo CMMI le ofrece una plataforma sólida de crecimiento y una estabilidad en la ejecución. 

Si bien el modelo no cubre elementos vitales para una nueva organización como pueden ser prácticas relacionadas con áreas como: ventas, marketing, recursos humanos o administración, puede complementar la parte operativa sobre el supuesto de que los demás elementos son considerados y contribuyen al crecimiento del negocio. 

Un proyecto de mejora fallido puede deberse a que se trata de cambiar prácticas de operación cuando no se cuenta con un portafolio de proyectos que garantice la adecuada implementación de las prácticas o un presupuesto establecido para ejecutar los proyectos. La incertidumbre de mantener la operación al tiempo que se trata de estabilizar las ventas provocan que uno de los proyectos fracase y como para operar se requiere vender, los cambios operativos tienen que esperar. 

En el peor de los casos se trabaja para generar la evidencia sin realmente lograr la implementación de las prácticas. Se enfoca el objetivo en la evaluación y no en los resultados para el negocio, como consecuencia al terminar el SCAMPI se abandonan todos los esfuerzos y se regresa a la dinámica donde se requiere vender a toda costa y "luego lo arreglamos". La percepción del cliente es muy mala y el mercado se afecta.

En las empresas y particularmente en las PYMEs se debe considerar esto y evaluar los motivos reales para hacer el cambio, las necesidades que se tienen y la forma en que CMMI puede ayudar. En ninguna forma CMMI debe ser un objetivo, solo es un medio para alcanzar los resultados. Cuando el mercado exige CMMI lo que realmente necesita es certeza.

PYMES tienen elementos para facilitar la implementación
Con una adecuada interpretación, la implementación de las prácticas del modelo en la PYME tiene ventajas con relación a grandes organizaciones. La facilidad de involucrar a toda la organización, cambiar prácticas existentes, convencer sobre los beneficios y lograr su aplicación, facilidad de comunicación y pocos niveles de decisión, reducen el tiempo de adopción y simplifican los problemas que se pueden presentar. 

Muchas veces se logra involucrar al 100% de la organización en la definición, aplicación y evaluación de los resultados. Incluso el patrocinador tiene una participación muy activa en el proceso, tanto así que reciente ser excluido durante el proceso de evaluación con un papel de observador al que no se encuentra acostumbrado.

El problema esta para niveles superiores de madurez. Según las estadísticas actualizadas semestralmente en las empresas de menos de 25 personas los niveles 2 y 3 representan el 94% de las evaluaciones realizadas. Esta tendencia va disminuyendo en la medida que crece el tamaño de la organización, para las que tienen más de 2000 personas el porcentaje es de 60% contra el 40% para los niveles altos de madurez. Tomando en cuenta que la organización puede crecer en el camino hacia la madurez se puede justificar la estadística que refleja la relación entre los niveles de madurez y el tamaño de la organizaciones, donde mayor madurez se relaciona con un crecimiento en la organización.

Las PYMEs pueden aprovechar su ventaja y dinámica para obtener los mejores beneficios en la mejora de sus procesos y aplicación de las prácticas de CMMI. Con el crecimiento y desarrollo tendrán mejores bases para lograr retos superiores.